Ética de las capacidades y del desarrollo humano en las empresas

Cristina Calvo

Resumen


Resumen. Uno de los mensajes más claros y fuertes que provienen de estos tiempos de crisis es la insuficiencia, económica y ética de un individualismo que confina a la exclusión a buena parte del género humano. La economía de mercado, para poder seguir aportando frutos de civilización, tiene necesidad de un suplemento de humanidad, de una refundación antropológica y ética que la transforme en un sistema al servicio de la vida de las personas y del planeta.
Frente a la importancia de avanzar en la determinación de algunas capacidades que pudieran tener una validez intercultural a los efectos normativos, la filósofa norteamericana Martha Nussbaum, se inspira en Sen y elabora un elenco de capacidades centrales, fundamentándose en Aristóteles y como propuesta de base para las políticas públicas. En este sentido, la noción de capacidad puede considerarse como un modo de hablar de “vida buena” o del “florecimiento humano”. Pero también se requieren otras formas de organización empresarial que, en lo interno y en lo externo, se consoliden como lugares privilegiados promotores de relaciones, de reciprocidad, de vida digna, a escala planetaria.
Se requieren cambios profundos: poner el foco en la misma misión de la
empresa (su razón de ser), sin concentrar la atención exclusivamente en los resultados sino en los modos de actuar y relacionarse con su comunidad. De cómo abordemos la plural problemática ética de la economía en su conjunto y en sus actores, dependerá la construcción de formas de convivencia con mayor justicia y equidad que las actuales.

Palabras clave


Capacidades, Desarrollo Humano, Ética

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